Ubicada en pleno centro de Arzúa, en la Plaza de Galicia, la Iglesia Parroquial de Santiago es un punto de referencia imprescindible para los peregrinos del Camino de Santiago. Esta iglesia fue construida entre 1955 y 1958 sobre una edificación anterior. De ese templo primitivo se conservó la torre, que fue cuidadosamente trasladada piedra a piedra, respetando su valor histórico.
Su interior alberga dos magníficos retablos de estilo rococó: el retablo del Carmen, de finales del siglo XVIII, y el retablo del Rosario, fechado en 1779 y considerado el más valioso por su riqueza artística y simbólica.
Justo frente a la iglesia se encuentra uno de los símbolos más entrañables de Arzúa: el Monumento a las Queixeiras. Esta escultura, realizada en 1984 por el escultor Fernando García Blanco, representa a una quesera sentada con un cesto de quesos a sus pies. Es un homenaje al trabajo tradicional de las mujeres que elaboraban y vendían queso artesanalmente, una actividad profundamente enraizada en la identidad local.
Visitar monumento a las Queixeiras
Visitar la Plaza de Galicia es sumergirse en la historia, la fe y las tradiciones que definen a Arzúa.



